Cuento «La luna está triste»


Un cuento que por su sencillez se percibe perfectamente que el trabajo en equipo y la empatía es la mejor manera de hacer felíz a otros.



Objetivos del cuento.

Objetivos LOMLOE – La luna está triste
Logo del Boletín Oficial del Estado

Objetivos Didácticos del Cuento «La luna está triste»

Análisis según la LOMLOE para la Etapa de Educación Infantil (0-6 años)

Área / Objetivo Específico (LOMLOE)

Área 1: Crecimiento en Armonía

  • Reconocer, manifestar y regular progresivamente las propias emociones, identificando la tristeza y la alegría.
  • Desarrollar la empatía, siendo capaces de identificar la tristeza en los demás (en el personaje de la Luna).
  • Construir una imagen positiva de sí mismo, comprendiendo el valor que se tiene para los demás.
  • Fomentar la iniciativa para buscar soluciones a problemas emocionales (buscar consuelo o ayudar a un amigo).
  • Establecer vínculos de amistad y afecto, valorando el apoyo y la compañía de los iguales (las estrellas como amigas).

Área 2: Descubrimiento y Exploración del Entorno

  • Observar e identificar elementos del entorno natural y del paisaje: la luna, las estrellas, el cielo nocturno.
  • Iniciarse en las nociones básicas del ciclo día/noche y los fenómenos atmosféricos (nubes).
  • Desarrollar el pensamiento lógico estableciendo relaciones causa-efecto simples (La luna está triste *porque* se siente sola).
  • Adquirir nociones espaciales básicas (arriba/abajo, cerca/lejos) al situar a los personajes en el cielo y en la Tierra.

Área 3: Comunicación y Representación de la Realidad

  • Comprender y recordar la secuencia de una narración oral sencilla.
  • Participar activamente en diálogos y asambleas, expresando ideas y sentimientos sobre la historia.
  • Ampliar el vocabulario con palabras relacionadas con las emociones (tristeza, soledad, alegría, compañía, amistad).
  • Representar plásticamente a los personajes y escenas del cuento (dibujar la luna triste/feliz, las estrellas).
  • Fomentar el gusto por la literatura infantil como fuente de disfrute y aprendizaje.

Aplicación Didáctica con el Cuento

Asamblea de Emociones: Tras leer el cuento, preguntar: «¿Cómo se sentía la Luna al principio? ¿Por qué? ¿Cómo se sintió después? ¿Qué hicieron las estrellas?». Usar tarjetas de emociones (caras triste, contenta, enfadada…) para que los niños señalen cómo se sentía la Luna y cómo se sienten ellos a veces.

El Tarro de la Amistad: Decorar un tarro en clase. Cada vez que un niño ayude a otro que está triste (como las estrellas ayudaron a la Luna), puede meter un pompón o una «estrella» de papel en el tarro. El objetivo es llenarlo para celebrar lo buenos amigos que somos.

Observación del Cielo: Proponer a las familias que, antes de dormir, miren por la ventana con los niños para «dar las buenas noches a la Luna y a las estrellas». En clase, se comenta lo que vieron. ¿La luna estaba redonda? ¿Había nubes?

Mesa de Luz «Cielo Nocturno»: Si se dispone de mesa de luz, usarla con papeles celofán oscuros, siluetas de luna y estrellas (de metacrilato o plástico) para recrear la escena del cuento. Si no, se puede hacer con una caja de zapatos y una linterna.

Teatrillo de Sombras o Marionetas: Crear marionetas sencillas (una luna en un palo con una cara triste por un lado y feliz por el otro, y estrellas con purpurina). Usar estas marionetas para volver a contar el cuento, dando la palabra a los niños para que narren la historia.

Taller de Arte «La Luna Feliz»: Crear un mural colectivo. Sobre una cartulina negra grande, pegar una luna sonriente (hecha de papel de aluminio o cartón pintado de blanco). Cada niño y niña pegará su propia «estrella» (gomet brillante, un poco de purpurina con pegamento) alrededor de la luna «para que nunca más se sienta sola».

La luna está triste.

Al elefante le gustaría darle un besito a la luna, pero no llega.

-¡ espera elefante!- dice el oso, -¡te ayudaré!-.

Entonces, el oso se sube sobre el elefante. Pero aún así no pueden llegar a la luna.

-¿Puedo ayudaros?- pregunta el tigre. El tigre sube primero encima del elefante y luego sobre el oso. Aún así los tres juntos no llegan tan alto como para darle un beso a la luna.

Entonces llega el cocodrilo. -¿Puedo ayudar?- les sugiere el cocodrilo. Se sube primero sobre el elefante, luego encima del oso y después trepa al lomo del tigre. Pero, aún así, los cuatro juntos no consiguen llegar hasta la luna.

-¿Puedo echaros una manita?-propone el ratón el ratón. Se sube sobre el elefante, después sobre el oso, luego sobre el tigre y por último trepa encima del cocodrilo.

Con mucho cuidado se coloca sobre el morro del cocodrilo y de esta forma llega a darle a la luna un tierno beso en la mejilla.

-¡Gracias1- dice la luna y sonríe de nuevo.

De nada contesta el elefante ,ese beso es de parte de todos.


Si te gusta el cuento «La luna está triste»