Un cuento para reconocer las partes del cuerpo y para desarrollar la imaginación al tener que identificar al animal del que se trata.
Objetivos Didácticos del Cuento «Un Bicho Extraño»
Análisis según la LOMLOE para la Etapa de Educación Infantil (0-6 años)
Área / Objetivo Específico (LOMLOE)
Área 1: Crecimiento en Armonía
- Progresar en el conocimiento y control de su cuerpo, identificando y nombrando las diferentes partes para construir un esquema corporal ajustado.
- Adquirir destrezas de motricidad fina a través de la manipulación y colocación precisa de las piezas.
- Desarrollar pautas elementales de convivencia y relación social, como el respeto de los turnos en el juego y la participación en una actividad común.
- Manifestar curiosidad e interés por la actividad, disfrutando del misterio y la intriga propuestos al inicio.
Área 2: Descubrimiento y Exploración del Entorno
- Desarrollar el pensamiento lógico-matemático estableciendo la relación entre la grafía del número en el dado y la cantidad de elementos a colocar.
- Potenciar la percepción sensorial, especialmente la auditiva, tratando de identificar el origen de un sonido.
- Fomentar la curiosidad y el pensamiento científico a través de la observación, el planteamiento de hipótesis y la resolución de un enigma.
- Identificar características básicas de los seres vivos (partes del cuerpo) a través de un juego de creación fantástica.
Área 3: Comunicación y Representación de la Realidad
- Utilizar el lenguaje oral con diferentes intenciones: expresar opiniones, describir acciones y participar en diálogos grupales.
- Ampliar el vocabulario específico relacionado con el cuerpo humano y los animales.
- Evocar y representar la realidad (o una versión fantástica) a través de la expresión plástica y el juego simbólico.
- Desarrollar la imaginación y la creatividad al construir en cada ocasión un «bicho» diferente y único.
Aplicación Didáctica con el Cuento
Esquema Corporal y Motricidad Fina: La dinámica central del juego consiste en lanzar el dado de las partes del cuerpo y que el niño/a identifique la parte que ha salido (oreja, ojo, pie…). Posteriormente, debe coger la pieza y pegarla en el «huevo gris», trabajando la pinza digital y la coordinación óculo-manual de forma lúdica y directa.
Convivencia y Normas: La indicación de que «los niños nos ayudarán a tirar los dados por turnos» es una práctica fundamental para interiorizar el respeto por las normas del juego y por los compañeros, aprendiendo a esperar y a disfrutar de la participación de todos.
Pensamiento Lógico-Matemático: El uso de dos dados es clave. Mientras uno indica la parte del cuerpo, el otro indica la cantidad. Los niños deben contar los puntos del dado y coger el mismo número de piezas (ej. «si sale un 4 y la oreja, le pondremos cuatro orejas»). Esto constituye un ejercicio directo de asociación número-cantidad.
Exploración Sensorial y Curiosidad: La actividad comienza captando la atención a través de un «sonido misterioso». Las preguntas «¿Qué oyen?», «¿De dónde viene?» invitan al alumnado a centrarse en el sentido del oído, a explorar, a formular hipótesis y a sentir el placer de resolver un pequeño enigma.
Lenguaje Oral: Se genera una conversación constante. Primero, para adivinar el sonido; después, para nombrar las partes del cuerpo y las cantidades; y finalmente, para comentar el resultado. Es una oportunidad perfecta para que expresen sus ideas en la asamblea.
Imaginación y Expresión Plástica: La creación de un «bicho muy raro con 5 pies, 4 orejas, 3 ojos…» es un potente ejercicio de creatividad. El resultado es una obra de expresión plástica, tangible y visual, que materializa las ideas surgidas del azar y la imaginación del grupo. Cada vez que se cuenta el cuento, se puede crear un personaje nuevo, abriendo la puerta a inventar nuevas historias sobre él.



