
Sueño del bebé · 0 a 3 años
Siestas del bebé por edad: cuántas, cuánto duran y cuándo se quitan
De las siestas sin horario del recién nacido a la siesta única de la escuela infantil. Tabla por edades, la transición a una siesta y cómo saber cuándo ya no la necesita.
Mar Lorente · Educadora infantil · Los Mundos de Noa
En un minuto
Las siestas del bebé por edad siguen un patrón bastante fiable: muchas y desordenadas de recién nacido, tres o cuatro hacia los cuatro meses, dos entre los seis y los doce, una a partir de los quince o dieciocho, y ninguna entre los tres y los cinco años.
Una buena siesta no roba noche; la protege. El bebé que llega a la noche pasado de vueltas duerme peor, no mejor.
Si hay algo que en la escuela infantil hacemos cada día con relojería es la siesta. Con seis o siete bebés, o quince niños de dos años, no queda otra: aprendes a leer cuándo toca, cuánto necesita cada uno y qué pasa cuando se les salta. Y aprendes la lección más importante, que muchas familias tardan meses en creerse: quitar siesta para que duerma mejor de noche casi nunca funciona.
Cuántas siestas necesita un bebé según su edad
| Edad | Siestas al día | Cuánto suman | Cómo son |
|---|---|---|---|
| 0 a 3 meses | 4 a 6 o más | Hasta 8 horas | Cortas e irregulares. El día y la noche aún no están separados. |
| 4 a 6 meses | 3 o 4 | 3 a 5 horas | Empiezan a ordenarse: mañana, mediodía, tarde y a veces una corta al final. |
| 6 a 9 meses | 2 o 3 | 2,5 a 4 horas | La de la tarde se va perdiendo. Las otras dos se alargan. |
| 9 a 12 meses | 2 | 2 a 3 horas | Una a media mañana y otra después de comer. |
| 12 a 18 meses | 1 o 2 | 2 a 3 horas | La transición a una sola siesta. Semanas de doble ritmo. |
| 18 meses a 3 años | 1 | 1 a 2,5 horas | Después de comer. Es la siesta de la escuela infantil. |
| 3 a 5 años | 0 o 1 | 0 a 1 hora | Se va dejando. Muchos la sustituyen por un rato de calma. |
Como siempre, son rangos. Lo que te dice si las siestas van bien no es la tabla, sino cómo está tu peque por la tarde y cómo va la noche. Si a las seis está insoportable, probablemente le falta siesta. Si a las diez sigue dando saltos en la cuna, quizá le sobra, o ha terminado demasiado tarde.
Recién nacido: siestas sin horario
En los primeros tres meses no hay siestas propiamente dichas; hay sueño repartido a lo largo de las veinticuatro horas. Lo único que puedes hacer ahora, y es mucho, es ayudarle a distinguir el día de la noche: de día, luz natural, ruido normal de la casa, hablarle; de noche, oscuridad, voz baja, tomas sin juego. Hacia los dos o tres meses empiezan a aparecer tramos más largos por la noche, y es la señal de que su reloj interno se pone en marcha.
De 4 a 12 meses: cuando las siestas se ordenan
A partir del cuarto mes las siestas empiezan a caer a horas parecidas cada día. Una a media mañana, otra después de comer y, mientras aguante, una corta al final de la tarde. Esa última es la primera que desaparece, hacia los seis a nueve meses, y su desaparición suele exigir adelantar la hora de acostar unos días.
Es la época de las siestas de treinta y cinco minutos, que desesperan a cualquiera. Un bebé que se despierta justo al terminar el primer ciclo no está descansado; ha aprendido a dormir un ciclo y no sabe enlazar el siguiente. Ayuda que la habitación esté oscura también de día, un ruido de fondo constante y, sobre todo, esperar unos minutos antes de sacarle de la cuna: a veces vuelve a dormirse solo. Para entender lo que pasa en ese despertar, las fases del sueño en bebés.
Lo que veo en el aula
En el aula de bebés no hay una hora de siesta; hay una por cada bebé, según su ventana de vigilia. Lo que sí es igual para todos es la secuencia: cambio de pañal, canción bajita, cuna, cortina bajada. Con dos semanas de repetición, muchos bebés se relajan solo con oír la canción. Esa es la parte que se puede copiar en casa tal cual.
La transición a una sola siesta (12 a 18 meses)
Es el cambio más delicado del primer ciclo, y donde más familias se atascan. La señal de que se acerca: el bebé rechaza una de las dos siestas varios días seguidos, o la de la mañana se alarga tanto que la de la tarde no llega. La señal de que todavía no toca: sin la segunda siesta, a las cinco de la tarde está desconsolado.
- No la quites de golpeAlterna: unos días dos siestas, otros una. Durante unas semanas convivirán los dos ritmos y es normal.
- Mueve la siesta única hacia el mediodíaSi la siesta de la mañana era a las diez, retrásala poco a poco hasta después de comer, a las doce y media o la una.
- Adelanta la noche los días de siesta únicaMedia hora o cuarenta y cinco minutos antes. Es la red de seguridad que evita el sobrecansancio.
- Adelanta la comida si hace faltaUn bebé que se duerme en la trona a las doce no necesita más siesta; necesita comer a las once y media.
De 18 meses a 3 años: la siesta después de comer
Aquí las cosas se calman: una siesta, después de comer, de una a dos horas y media. Es la que hacemos en la escuela infantil, y la que suele aguantar hasta los tres años sin problema. Dos consejos para que no interfiera con la noche: que empiece pronto (entre las 13:00 y las 14:00) y que no se alargue más allá de las 15:30 o las 16:00. Una siesta que acaba a las cinco empuja la noche a las diez.
Si un día no ha dormido en la escuela, no intentes recuperar la siesta a las seis de la tarde: cena temprana, rutina corta y a la cama antes. Y si tu peque se acaba de incorporar a la escuela y la siesta allí le cuesta, tienes ideas en adaptación a la guardería.
Cuándo quitar la siesta (y cómo saber si ya no la necesita)
Entre los tres y los cinco años, la siesta se va sola. Las señales de que ya no hace falta: tarda más de media hora en dormirse para la siesta varios días seguidos, la siesta retrasa el sueño nocturno una hora o más, o lleva tres o cuatro semanas rechazándola y aun así llega bien a la noche. Si aparecen, no la elimines de un día para otro: primero acórtala a cuarenta y cinco minutos, después sustitúyela por un rato tranquilo en la cama o el sofá con un cuento. Muchos niños de tres años que «ya no duermen siesta» se quedan dormidos en ese rato dos o tres veces por semana, y está bien así.
Preguntas frecuentes sobre las siestas
¿La siesta le quita sueño por la noche?
Hasta los tres años, no, salvo que termine muy tarde. Al contrario: un bebé sin siesta llega a la noche con demasiado cortisol y duerme peor. Si crees que la siesta le sobra, prueba primero a acortarla o adelantarla antes de quitarla.
¿Es malo que se duerma en el carro o en el coche?
No, aunque suelen ser siestas más cortas y ligeras. Si tu día lo permite, intenta que al menos una siesta al día sea en su cuna o en su cama, para que aprenda a dormir bien en el sitio donde duerme de noche.
¿Hay que despertarle de la siesta?
En los primeros meses no. A partir del año, sí puede tener sentido despertarle con suavidad si la siesta se pasa de las 16:00, para proteger la noche.
¿Cuánto tiempo puede aguantar despierto entre siestas?
Depende de la edad: de 45 a 90 minutos en un recién nacido, dos o tres horas a los seis meses, cinco o seis a los dos años. Tienes la tabla completa y las señales de sueño en cuándo acostar al bebé.
La guía completa, con las horas totales por edad y todo lo demás, está en el sueño infantil de 0 a 3 años. Y si el problema no es la siesta sino un bache repentino, mira las regresiones del sueño. Todo, en el hub de sueño.
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